
Ayer el país recibió dos muy malas noticias: la planta de Botnia comenzó a funcionar, al tiempo que el gobierno uruguayo decidía cerrar su frontera con nuestro país, y en Brasil se hallaron, luego de años de investigación e inversiones, reservas petroleras que lo posicionarían como uno de los principales exportadores del mundo.
Argentina no avanza, sólo retrocede. La inoperancia de sus pseudo-Estadistas y diplomáticos de cartón dan vergüenza, los altos niveles de corrupción, en sus esferas públicas, piden a gritos una transformación radical de sus estructuras.
Es hora de democratizar la política argentina, serán los asambleístas ambientalistas el ejemplo a seguir?